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Nota 1302 - (3ª Época)

De esto y aquello

ene. 14, 2018 12:21

en Opinión

Días atrás leía un titular que se correspondía con una frase de Massa de que los “únicos dólares que están entrando son de endeudamiento y no de inversión” y me pareció tragicómico porque el nombrado ha estado en el centro del poder cuando se fabricaban pobres a destajo. Los tiempos aquellos que es de esperar no vuelvan, cuando se  robaban las obras que decían hacer, e incluso las conciencias. Gentes arreadas al abismo de la división. Lo hemos visto por aquí. Se puede observar el tendal ético y las obras las ha terminado la gobernadora. Y Massa no ha dicho que es hora de desenterrar los dineros, y así andamos; ahora el lobo advierte como debe cuidarse Caperucita.

     Todos los bandos y a varias bandas hablan del pasado como una peste, pero la gran mayoría han actuado de bacilos, y olvidan que los vencidos continúan en las suyas y a los ganadores no se les ve con ganas de limpiar el cotarro y mandar a la cárcel a quienes se han comido Argentina con todos los argentinos dentro, incluso los propios, que siguen batiendo el parche, y  no tienen futuro por más ruido que hagan. Y ese es el asunto, que los que hacen ruido como los que están en calma, saben que no hay vuelta de hoja. Y es de desear haga lo que importa, para que al menos dentro de unos años la cosa haya cambiado de verdad. Por lo demás, al otear el horizonte, solo está Macri. Por lo tanto mal no estaría sentarse a una mesa  y planificar.

     Además, olvidan, que hace muchos años que el argentino vive mal. Los adultos mayores como les llaman los progres que son retrógrados, se mueren sin haber visto la felicidad, después de trabajar o mal trabajar toda una vida. Con aquellos, hoy  en desbande, los viejos morían en la cola. Ni llegaban los aumentos ni tenían éxito los juicios al estado. Poco ha variado. Más allá del asunto ese de la reparación histórica que  a algunos vuelve histéricos por el tiempo que pasa y no vuelve. Se vive mal en los últimos años. Politiquillos  en el congreso llevándose alrededor de quinientos mil por mes, entre trigo y paja, que equivale a la módica suma de quinientos jubilados corrientes. Y con ellos dieron comienzo a  su andadura política; a costa  de Anses y Pami. Me refiero a una mayoría sin ilustración, que la ilustrada, poca, va por otro lado. Tiene otras miras. 

     Mal se vive y pocos se dan cuenta y no me refiero a los que pasan hambre que supongo son cada vez menos, pues el gobierno les da cada vez más a los que les reparten; y lo estupefaciente  es que la cosa sigue parecida, y con el dinero repartido para pan, tiran piedras a quien se lo da. O sea, que estamos en la prehistoria. Desde que el pueblo argentino, todo, entero, echó a patadas e insultos a Illia. Y al contrario de los truhanes del presente, no hizo caso al helicóptero, salió a la calle, tomó un taxi, y se fue a casa de su hermano, porque no tenía casa. Desde ese triste momento, que poquísimos han sabido calibrar se vive mal. El  único argentino era él. No había más. Y que mal se vive en los últimos cincuenta años. Medio siglo, que se dice pronto.

     A los viejos con experiencia nadie los escucha, que va de jóvenes sin cabeza al contrario de aquellos que curiosamente tenían una cultura y una identidad, medio siglo atrás.. Hoy la mayoría sin cultura y poco les importa la bandera más allá si gana o pierde el equipo nacional. E incluso los que andan por las altas esferas como los que corren por las medias poco tienen para dar. Basta escucharlos hablar. Frases huecas, bien aprendidas, que sirven para todo. Desde hace quince años los escuchamos hablar, pasa el tiempo y el pescado sin vender.

     El poder desconozco donde mora, pero sabe que la vida lleva en su seno la muerte; y la contingencia a partir de una edad  importa poco. O anda deshilachada.  Pues bien un jubilado común si vive en su casa y ya es suertudo, malvive. Y si debe ingresar  a un geriátrico no le alcanza para pagarse el más barato.  Y sin embargo, estos  fueron a votar a este gobierno, izando la esperanza. Y ahí estamos, discutiendo la estupidez de un porcentaje de limosna. Porque el meridiano del asunto pasa no por el porciento, sino por la cifra que se cobra que es la que ninguno se atreve a nombrar. Importa la cifra de partida, que lleva a un porcentaje ridículo y humillante.  Que mal se vive, porque con los dineros enterrados, no serían necesarios tantos dineros extranjeros

     Como no se va a vivir mal, si todos los economistas que han hurgado en los dineros ajenos no han sabido o no han querido  construir una Argentina sustentable. Y eso que esta palabreja no se despegaba de sus labios.  Y salen o los salen, para dedicarse a la política y salvar la patria, pero se hallan lastrados pues sus antecedentes están en que la han hundido; cuando estaban en economía o en el central. Cambian domicilios, y sin terminar la faena encomendada algunos marchan a provincias. Siempre como salvadores del país.  Y además se creen que valen para todo.

     Según la prensa a Prat Gay  en su momento se le ofreció la embajada en los EEUU, y la desechó, que no es poca cosa. Nos enteramos días atrás, que quería ser canciller. Otra cuestión que viene de lejos, la soberbia. Adolecen de abuelas. Al fin y al cabo la Biblia de la mano del calefón. El que roba una gallina preso, el que mata sale y los que han robado el país andan por la calle usufructuándolo,   o en cárceles cinco estrellas, protegidos y protegiendo. Se vive mal desde tiempo ha, porque la realidad rompe aspiraciones. Y mientras ellos ríen, al personal le regalan el face para que putee al otro; y afile los dientes.

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